Cuaresma camino hacia la Pascua

Para vivir un poco mejor la Cuaresma con la recomendación que Jesús nos hacía el miércoles de ceniza de practicar el ayuno, la limosna y la oración os hacemos esta pequeña propuesta de los viernes solidarios.

1o VIERNES SOLIDARIO – 6 de marzo 2020

LA CARIDAD ES DON DE DIOS

«El principio es la fe, el fin es la caridad» (San Ignacio de Antioquía). El Padre siempre va delante de nosotros, nos primerea. Él nos amó primero, desde el principio, y tanto nos amó que nos envió a su Hijo para salvar no para condenar (Jn 3, 16-17). Dios a lo largo de la historia ha mostrado un amor compasivo y paciente, gratuito y regenerador. Este tipo de amor habla de Dios, anuncia su bondad, y nos identifica como sus hijos, como discípulos de Jesús. A nosotros nos corresponde compartirlo con los demás, comunicarlo. De hecho, como dice San Juan de la Cruz, en el juicio definitivo “seremos examinados en el amor”, en como tratamos a los más necesitados, a los hermanos más pequeños de Jesús. Porque hay una unión íntima entre los pequeños y Jesús. En ellos Jesús es atendido o rechazado. “La fe nos permite reconocer a Cristo, y su amor nos impulsa a socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en el camino de la vida» (Benedicto XVI, Carta Apostólica Porta Fidei, 14).

PALABRA DE DIOS

Queridos, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.

(1 Juan 4, 7-10)

 MAGISTERIO DE LA IGLESIA

Papa Francisco: Evangelii Gaudium, 24

La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1 Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. Vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva. ¡Atrevámonos un poco más a primerear!

PLEGARIA

Señor Jesucristo, Amor inmenso del Padre,

que nos enviaste el Espíritu Santo para que,

amando a Dios sobre todas las cosas,

cumplamos el mandamiento nuevo del amor fraterno.

Danos un espíritu nuevo que nos ayude a cambiar para mirar el mundo, la vida y los seres humanos, con tu mirada y desde tu corazón.

COMPROMISO

Esta semana observa los rostros heridos de nuestros hermanos que sufren, de los que tienes lejos y de los que tienes cerca, en tu familia, en tu comunidad de vecinos, en tu parroquia, en tu barrio, en tu trabajo. ¿Qué haría Jesús ante alguno de ellos? Muestra a uno de ellos con un acto concreto el tipo de amor compasivo, paciente, gratuito y regenerador que habla de Dios, que muestra su bondad.

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