Cuaresma camino hacia la Pascua

Para vivir un poco mejor la Cuaresma con la recomendación que Jesús nos hacía el miércoles de ceniza de practicar el ayuno, la limosna y la oración os hacemos esta pequeña propuesta de los viernes solidarios.

2o VIERNES SOLIDARIO 13 de marzo 2020

LA CARIDAD ES UNIVERSAL

El amor o es universal o no es amor; o ama a todas las personas por el hecho de serlo o no es amor. El amor que no llega hasta amar al enemigo no es el amor que Cristo nos regaló. Y, sin embargo, somos testigos de que, en ocasiones, los que nos llamamos cristianos seguimos haciendo distinciones entre «los míos» y los otros, «los de aquí» y los de allá, «los que se lo merecen» y los que no se lo merecen, «los buenos» y los malos… Todavía no acabamos de comprender que el amor no

es una reacción secundaria que depende del otro, sino acción primera y original que procede de Dios y recrea al otro, sea quien sea. De este amor hablamos cuando decimos que Dios es amor.

PALABRA DE DIOS

Mt 5,43ss y Lc 6, 32ss

«Os han enseñado que se mandó: “Amarás a tu prójimo… y odiarás a tu enemigo”. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos (es decir, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen), rezad por los que os maltratan, para ser hijos de vuestro Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos. Pues si queréis sólo a los que os quieren…y si hacéis el bien a los que os hacen el bien… ¿qué amor es ese? ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; así seréis hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los desagradecidos y malvados. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo».

MAGISTERIO DE LA IGLESIA

San Juan Crisóstomo, Homilía II, 5.

«Y es así que el que quiere practicar la bondad no tiene que pedir cuenta de la vida sino remedio de la pobreza y socorro de la necesidad… El misericordioso es un puerto en la necesidad; ahora bien, el puerto acoge a todos los que sufren naufragio y a todos los saca de peligro. Sean malos o buenos, sean lo que fueren los que sufren el peligro, el puerto los recibe a todos en su seno. Lo mismo tú. Si ves desde tierra que un hombre sufre naufragio de pobreza, no te pongas a juzgar, no pidas cuentas, sino socorre en seguida la desgracia… No damos la limosna a las costumbres, sino al hombre. No le tenemos compasión por su virtud, sino por su calamidad».

PLEGARIA

Oh Dios, tú eres ese extranjero, empobrecido, explotado, encarcelado…: en estos hermanos míos he de hacer real, Dios mío, el amor que tú eres. Mi respuesta a ese clamor que es su pura existencia, mostrará la verdad de mi fe, demostrará realmente que te he conocido… Sé que el grito del «pobre, de la viuda, del huérfano y del extranjero» me juzgan a mí y al mundo en el que vivo. Señor, no permitas que nos separemos de ti; que tu Espíritu nos dé la fuerza de amarte en los otros como nos amas tú. Amén

El amor nos urge a hacer el bien a todos. ¿Qué he de cambiar en mi vida, en mis pensamientos, en mis actitudes, en mis compromisos… para que mi amor crezca en universalidad?

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