Cuaresma camino hacia la Pascua

Para vivir un poco mejor la Cuaresma con la recomendación que Jesús nos hacía el miércoles de ceniza de practicar el ayuno, la limosna y la oración os hacemos esta pequeña propuesta de los viernes solidarios.

5o VIERNES SOLIDARIO

3 de abril 2020

CARIDAD NOS IDENTIFICA CON LOS POBRES

“A mí me lo hicisteis… a mi me lo dejasteis de hacer”

A lo largo de toda la Historia de la Salvación, Dios siempre se ha identificado con los hombres… Nuestro Dios, aunque siempre misterio y escondido, está siempre cerca de nosotros; tan cerca como lo están de nuestro corazón sus mandatos , su palabra en la Sagrada Escritura, el Pan de la Eucaristía que recibimos, los pobres con los que nos encontramos.

Y al llegar a su plenitud los tiempos de la revelación, Dios se nos hizo tan cercano que “su Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 14); en Cristo, Dios “se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza” (2Cor 8,9); en Cristo, Dios se vació de sí mismo, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo pasando por uno de tantos” (Fil 2, 7), y así, como uno cualquiera de nosotros, bajó con los pobres incluso a la muerte y a una muerte de cruz.

Su encarnación lo identifica con los que menos posibilidades tienen, con los más pobres. Y así, cuando en el capítulo 25 del evangelio de Mateo unos y otros le preguntan a Jesús “cuándo le habían asistido… o le habían dejado de asistir”, Jesús les responde: “Cada vez que lo hicisteis (o dejasteis de hacerlo) con uno de esos hermanos míos tan insignificantes lo hicisteis conmigo (o dejasteis de hacerlo conmigo)” (Mt 25, 40 y 44).

PALABRA DE DIOS Ver los textos que se citan en la introducción. MAGISTERIO DE LA IGLESIA

Mons. Santiago Agrelo. Homilía, 31 de agosto de 2018.

Y si alguien nos preguntase qué hay detrás de esa Historia de Dios con nosotros, le diríamos que sólo hay caridad, amor… y sólo el amor puede honrar a Dios como Dios quiere ser honrado.

Si no lo honramos con la cercanía del corazón, amándolo allí donde él se nos hace cercano, a Dios sólo lo honraremos con los labios, que es una manera sarcástica de deshonrarlo.

Lo deshonramos adornando templos y olvidando a los pobres.

Lo deshonramos pidiendo que atienda nuestras oraciones y desoyendo su lamento en los oprimidos.

Lo deshonramos fingiendo recibirlo con respeto en la eucaristía y cubriéndolo de heridas, de injurias y de suciedad en los emigrantes.

Lo deshonramos apropiándonos de lo que fue creado para todos, destruyendo lo que los pobres necesitan para comer, y reduciendo la creación a un basurero.

Mañana, cuando seamos examinados de amor-caridad, todos hemos de escuchar la única verdad, que vale la pena porque en ello nos va la vida entera: “A mí me lo hicisteis”.

PLEGARIA

¡Oh pobreza, qué bella eres!

Jesús mi Maestro te vio tan hermosa

que al bajar del cielo quiso desposarse contigo,

y fue su deseo elegirte por compañera de su vida

y llegó hasta morir contigo en la cruz.

¡Concédeme, Maestro, esta bella pobreza! (Antonio Chevrier)

COMPROMISO

¿Qué lugar ocupan los pobres en mi corazón? ¿Qué he de hacer para identificarme con ellos como Jesús?

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